¿QUIENES SOMOS?

La Fundación Seizondo Budokai, es una organización que trabaja en pro de la comunidad a través del desarrollo de las capacidades humanas, la construcción y puesta en marcha de proyectos de vida positivos, por medio de la práctica de las artes marciales se centra en incluir todo tipo de población con el fin de aportar mediante la pedagogía y enseñanza, valores que mejoren la calidad de vida de los practicantes.


Somos una Fundación interesada en el desarrollo humano, “Seizondo” quiere decir

camino de la supervivencia, significa que el practicante debe estar en constante búsqueda de su superación personal, tanto en el Dojo (lugar de práctica), como en su vida cotidiana.


Seizondo es Budo (camino o arte marcial) lo cual quiere decir que no se hace énfasis en lanzar buenos golpes y patadas, o ser el más fuerte físicamente, se trata de buscar el perfeccionamiento del carácter, humildad, coraje, benevolencia, honor, entre otros, a través de un entrenamiento, que fortalezca las herramientas para la resolución de conflictos, con una actitud más perseverante e inteligente.


En conclusión la FUNDACIÓN SEIZONDO BUDOKAI es un proyecto dirigido al aprendizaje, en donde los practicantes encontraran apoyo de personal capacitado, que tiene como objetivo generar nuevas habilidades, que contribuyan a mejorar la calidad y los proyectos de vida de sus estudiantes, sobre todo en el caso de los jóvenes, e incluir en una práctica sana que alejara de hábitos inconvenientes como: problemas de drogadicción, transtornos alimenticios, sedentarismo, pandillaje, alcoholismo, entre otros.

 

Nuestro método de entrenamiento está fundamentado en el contacto pleno, en desarrollo con un estilo abierto, ya que la realidad en nuestras prácticas es vital; al igual que el proceso y el principio del ‘’waza’’ que nos define no como hombres de la sociedad, sino en hombres para la sociedad, ese tipo de hombre que se impone y logra sus metas por su perseverancia y esfuerzo.

 

"Seizondo” es un estilo de vida que se enfoca en el respeto, perseverancia y espiritualidad, no se utiliza para crear combatientes sino para formar hombres y mujeres honorables y conscientes de su actuación y de las consecuencias de sus acciones tanto en su vida personal como social.